6.5.09

The Rocky Horror Picture Show (JUE 18, 24 hs.)


(Inglaterra, 1975) de Jim Sharman, c/ Tim Curry, Susan Sarandon, Barry Bostwick, Richard O'Brien, Jonathan Adams. 100’

Una comedia musical desfachatada, de tema sci-fi y estilo andrógino –como la Inglaterra bajo la influencia bowieana que la parió–, que “empezó como un homenaje afectuoso a las películas de trasnoche, y terminó siendo una película de trasnoche adoptada afectuosamente”, en palabras de su director. Tan afectuosamente que conserva el récord de haberse proyectado semanalmente durante 30 años consecutivos, generando en el camino un fenómeno sin igual de participación del público. En el fundamental libro Midnight Movies (coescrito con J. Hoberman), Jonathan Rosenbaum lo explica, para variar, perfectamente: "TRHPS abordó algo intrínseco a la historia del cine durante al menos medio siglo: el misterioso fenómeno del culto al cine en sí mismo.”

Traigan la cabeza de Alfredo García (VIE 12, 16 hs.)

(Bring Me the Head of Alfredo García, EUA-1974) de Sam Peckinpah, c/ Warren Oates, Isela Vega, Emilio Fernández, Gig Young. 100’.

De todas las películas radicales protagonizadas por ese abanderado del arte termita que fue Warren Oates (La pandilla salvaje, Two-Lane Blacktop, Dillinger) esta sin duda es la más sangrienta, la más negra y sudorosa. Todo empieza con un hacendado mexicano que pide la cabeza de un hombre, un par de cazadores de recompensas que salen a rastrearlo y un don nadie (Oates, siempre) que sabe dónde encontrarlo. Y todo termina con la misma gracia fúnebre de lo imposible: entre acero, pólvora y una sensación de desencanto irreconciliable. En el medio de todo eso es donde la poética cinematográfica de Peckinpah alcanza la pureza más contaminante.

Rambo (VIE 26, 18 hs.)


(First Blood, EUA-1982) de Ted Kotcheff, c/Silvester Stallone, Richard Crenna, Brian Dennehy. 97’.

John Rambo volvió de Vietnam con algo más que su boina verde y su medalla de honor del Congreso. Trajo consigo una carga no material pero de un peso capaz de transformarlo de un segundo a otro en una bola sin manija, una garrafa temblorosa, un tanque de guerra. Lamentablemente (para ellos), el Sheriff Teasle y sus muchachos deciden hacerle pasar un mal rato mientras atraviesa su pueblo montañoso, confundiéndolo con un vago más. Lo que sigue es un “vago” masacrando a las autoridades locales y regionales de todas las maneras habidas y por haber. En su salvaje desprecio por las fuerzas del orden, Rambo constituye uno de los films antibélicos más originales y atrapantes del Hollywood post-Vietnam.

La última locura de Mel Brooks (SAB 6, 14 hs.)

(Silent Movie, EUA-1976) de Mel Brooks, c/ Mel Brooks, Marty Feldman, Dom DeLuise, Sid Caesar, Harold Gould, Ron Carey, Bernardette Peters.

Es posible que el nombre de Mel Brooks hoy se asocie apenas al par de comedias fallidas sobre Robin Hood y Drácula de los ’90; en el mejor de los casos, al que generalmente se considera su mejor film, El joven Frankenstein. Pero allá en los ’70, el buen Mel ayudaba a definir posibilidades y límites de una nueva forma de parodia cinematográfica. Esta meta-película que sigue a Mel Funn (primer protagónico del director en un trabajo propio) y sus secuaces (el gran Marty Feldman y el recientemente fallecido Dom DeLuise) intentando hacer el primer film mudo en 40 años, y tratando de sumar en el camino a figuras como Burt Reynolds, Paul Newman o Liza Minnelli, es una buena muestra de su inventiva visual –y, paradójicamente, sonora– puesta al servicio de una batería imparable de gags.

Aprile (VIE 5, 16 hs.)

(Italia-1998) c/ Nanni Moretti, Silvio Orlando, Silvia Nono, Pietro Moretti, Agata Apicella Moretti, Nuria Schoenberg, Silvia Bonucci. 78’.

Continuando el autorreferencial camino de honestidad brutal emprendido en Caro diario, Moretti decidió atravesar los aspectos públicos y privados de su propia biografía al tiempo que retrataba descar(n)adamente a la Italia finisecular, su política, su prensa y su cine. Abril es el mes del nacimiento del hijo de Moretti y también el de las elecciones en las que la izquierda tiene, por una vez, chances de ganar: el cineasta tiene los nervios más a flor de piel que nunca, con el consiguiente beneficio de la comedia. Ahí están D’Alema increpado con el ya legendario “Dì qualcosa di sinistra!", el “deber cívico” de documentar las elecciones, la emocionante secuencia de la cinta métrica, la desopilante de la peridural, y, todos de pie y a bailar, el musical del pastelero trotskista interpretado por el enorme Silvio Orlando.


5.5.09

Los hermanos Caradura (JUE 4, 18 hs.)

(The Blues Brothers, EUA-1980) de John Landis, c/ John Belushi, Dan Aykroyd, James Brown, Cab Calloway, Ray Charles. 133´. 


En el Chicago hiperbólico de los hermanos Jake y Elwood Blues (nacidos de la primera fiebre de Saturday Night Live y encarnados en el expansivo Belushi y el keatoniano Aykroyd), reunir a "la banda" para pagar las deudas de su viejo orfanato es una misión divina; las chicas despechadas la emprenden a bazucazos; una persecución involucra ­–entre patrulleros, soldados, comandos, tanques, helicópteros y nazis de Illinois– a más efectivos que un superclásico. Y mientras los blancos móviles de Jake & Elwood describen una parábola/canción de redención que va de la cárcel al “Rock de la cárcel”, el reverendo James Brown, Cab Calloway, Aretha Franklin, enormes y negros y bluseros, bailan y hacen bailar como posesos a feligreses, parroquianos, presidiarios y todos los que osemos cruzarnos en su camino.

Criaturas celestiales (JUE 11, 18 hs.)

(Heavenly Creatures, Nueva Zelanda-1994) de Peter Jackson, c/ Kate Winslet, Melanie Lynskey, Sarah Peirse, Diana Kent, Clive Merrison, Simon O’Connor. 99’.

Inspirados por un hecho real ocurrido en Nueva Zelanda en 1954, Jackson y su compañera Fran Walsh elaboraron un guión concentrado en el singular, dramático vínculo entre dos jóvenes asesinas antes que en los aspectos sensacionalistas del caso. La efectividad en la descripción de los planos paralelos habitados por Juliet y Pauline –el real y “el Cuarto Mundo”, la fantasía que se habían creado para ellas–; un respeto religioso por datos como el diario de Pauline (la voz en off sigue letra a letra esas anotaciones); y, sobre todo, las actuaciones descomunales de las debutantes Lynkskey y Winslet, les valieron a Jackson y Walsh, además de su primera nominación al Oscar y una reciente parodia en Los Simpsons, el reconocimiento general de que estaban para cosas más grandes, mucho más grandes, que las simpáticas comedias de terror clase Z que venían realizando hasta entonces.